Los Fondistas: Soplao 2013 duro no, ¡Peor!, un vistazo a Llendemozo y El Negreo

martes, 23 de abril de 2013

Soplao 2013 duro no, ¡Peor!, un vistazo a Llendemozo y El Negreo

El Negreo visto desde Llendemozo
El domingo pasado me decidí a conocer los tramos nuevos de Llendemozo y El Negreo para salir de dudas por mi mismo sobre la dureza del Soplao de este año.

Ya en la primera parte, cuando lo hice me di cuenta de que se había incrementado la dureza de la prueba pero al ver la pare final, me he asustado, os cuento por qué.

El tramo de Llendemozo se puede dividir en dos tramos, uno primero de 1900 metros “Técnicos” y una segunda parte ya de suelo compacto y asfaltado, con un rápido descenso hasta el inicio de “El Negrero”.

La primera parte en seco es divertida si no ha llovido hace unos días y llegas con las fuerzas enteras, pero viendo que vamos a llegar con 125Km y con las fuerzas muy justas, es un tramo que puede ser trágico para más de uno. El suelo es como si fuera una antigua calzada, lleno de piedras con cantos y huecos entre ellas  que te entorpecen una barbaridad el avance. Si a eso le añadimos agua, mejor pasarlo andando y evitar así darnos rodillazo con esas afiladas piedras.

El segundo tramo es un rápido descenso hasta Renedo de Cabuerniga donde afrontaremos el verdadero reto de este año, “El Negreo”.




En “El Negreo”, lo duro del puerto son los primeros 6km. Este puerto tiene tres partes bien diferenciadas.

La primera que nos encontramos es nada más abandonar la carretera con un tramo de 2.0 Km con un porcentaje medio del 13.2% en el que hay un par de rampas de cemento rallado, duros pero cortos, no más que los que podemos encontrar en otros montes.

La segunda parte, es lo que a mi más me preocupa, en este tramo de 2.7 Km nos encontraremos con un desnivel 9.9% y un firme totalmente roto. La pista la han abierto en la ladera del monte, han roto las rocas y las han usado de relleno, pero no han echado ningún tipo de relleno por lo que la subida se hace durísima, teniendo que tirar constantemente de riñones para saltar esas piedras. Es como ir subiendo por una antigua calzada, no tan duro como Llendemozo pero al añadir el desnivel lo hace peor.

Luego el tercer tramo es una suave ascensión de 1.0 Km con un desnivel medio de 3.4% y que nos lleva directo a una pista recién compacta, que  significara que lo hemos conseguido. De este punto hasta meta, salvo un pequeño repecho pasando el Alto de Carmona todo es descenso.