Los Fondistas: Estado del Moral, Llendemozó y Negreo

lunes, 27 de abril de 2015

Estado del Moral, Llendemozó y Negreo

Ayer fuimos a hacer Javi y yo la inspección de los tramos de este año que teníamos pendientes, El Moral, Llendemozó y el “Negreo”.

Iniciamos la ruta en Ruente, para pasar el mítico puente sobre “La Fuentona” enlazando así con el recorrido igual que en la prueba al bajar Monte Aa. Este año, la calleja que une Ruente con la carretera que va ha Ucieda (1.2km) la han asfaltado, si bien antes este tramo no estaba mal, todo se agradece.

El camino hasta el inicio de la subida al Moral, discurre por una carretera asfaltada de un solo carril, pero en muy buen estado, pasando a pista a apenas 1km del cruce de inicio de la subida. Nada más iniciar el ascenso, comenzamos a notar en las piernas la dureza de este puerto, el que según mi punto de vista, será el que decida en la prueba si salto a Fuentes y me voy para meta. Los primeros 4.8km son duros, con firme que un día estuvo asfaltado (hace muchísimo tiempo) y que ahora es una sucesión de baches, graba y asfalta repartido de forma arbitraria y que nos obliga ha ir constantemente buscando la trazada buena.


Al pasar estos primeros 4.6kms, llegaremos a una zona más tendida (apenas 1km) para afrontar la segunda parte hasta el Alto de Tordias. En esta zona, sobre el km 6 (después de pasar un paso canadiense), ya podemos ver a lo lejos mirando a la derecha el “Demonio” de la prueba, el alto del Negreo. Un poco más adelante, nos encontraremos con una zona con la pendiente un poco más pronunciada y con el suelo resbaladizo, pero por suerte para nosotros es corto.

Al coronar el Alto de Tordías nos tenemos una zona de descenso con buen firme para afrontar después los poco mas 2km que nos separan del Alto del Moral.

Desde el alto nos dejamos caer hasta el cruce de Juzmeana por una pista rápida en los primeros 4km con buen firme para luego pasar a otra zona de otros 4km donde a pesar de seguir con pendiente, esta es menor, nos obliga a pedalear, encontrándonos con un firme un poco más resbaladizo que en la parte alta del mismo.


Primera parte mala de Llendemozó

Al llegar a Juzmeana tiramos hacia la derecha (en la prueba tiramos a la izquierda) con dirección a Correpoco para allí comenzar el tramo de “Llendemozo”. Este año, está bastante mejor que el año pasado, más seco y compactado el suelo, pero sigue siendo un tramo técnico donde hay puntos en los que si pones el pie en el suelo vas a tener que andar un trecho hasta encontrar una zona en la que poder arrancar.



En cuanto se sale del tramo, volvemos a pisar asfalta rugoso, estando este año peligroso, ya que igual que pasa en el primer sector de la marcha (San Ciprian y bajada a Celis), están sacando madera de los montes, con lo que el firme esta con una fina película de barro, a la que si le caen cuatro gotas se convierte en aceite.

Al fondo Negreo

La última parte de este descenso, cuando ya veamos que casi hemos llegado abajo, nos encontramos con una rampa de cemento rayado totalmente agrietado y resbaladizo en la que tendremos que ir con mucho cuidado.

Al acabar el descenso, tenemos unos 500m para tomar aire, agua y encomendarnos a quien queramos para poder afrontar el Negreo. El firme este año lo he encontrado parecido al año pasado, con una parte inicial de 2,4km dividida entre zonas de graba fina y cemento, para luego afrontar otros 2km de suelo más compacto hasta llegar al primer descanso de la ascensión. Una vez aquí la pendiente suaviza mucho, encontrándonos un par de cortas rampas de graba antes de iniciar el descenso hasta la Collada de Carmona. Esta parte sigue siendo peligrosa en su parte final por la cantidad de graba que hay por la pista.

Negreo en el descanso

Al llegar a la Collada, ascendemos otra vez un tramo de pista en buen estado para hacer el último descenso del día, rápido y peligroso. La pista tiene zonas de mucha graba acumulada y curvas cerradas que nos pueden dar un revolcón sin avisar.